El 17 de febrero de 1972, Salvador Allende Gossens arribó a Hualqui en el marco de las visitas oficiales que el primer mandatario realizó por diversas regiones de Chile. El hecho fue todo un hito para los hualquinos, toda vez que era la primera vez que un Presidente en ejercicio se hacía presente en la comuna para conocer “in situ” las bondades y problemáticas de la localidad, que él mismo calificó como “un pueblo maravilloso y de gran placidez”.
Acompañaron su recorrido una masiva delegación integrada, entre otros, por Arturo Araya, Capitán de Navío (ascendido a tal rango el día anterior), además del senador por Concepción, Ñuble y Arauco, Alberto Jerez, el intendente de Concepción, Vladimir Chávez y el general inspector de la Cuarta Zona de Carabineros, Jorge Urrutia.
A ellos se sumaron las autoridades locales, encabezadas por el alcalde de Hualqui, Clímaco Quevedo Castillo, regidores, representantes de organizaciones sociales, dirigentes políticos y una apreciable cantidad de vecinas y vecinos de la comuna.
Instalando ya en la comuna, Allende comenzó su discurso señalando que “hacía mucho tiempo que no tenía el agrado de estar en un pueblo con tanto empuje y deseo de progresar”, expresando además su reconocimiento por el hermoso trabajo en artesanía de coirón que se realiza en la comuna y su interés por probar las famosas “empanadas hualquinas”.
Posteriormente, y en un ambiente muy distendido, comenzó a revisar una por una las problemáticas esbozadas por los representantes locales, donde se abordaron, con especial preocupación, temas como la atención médica (también hizo un reconocimiento a los funcionarios de la posta local), soberanía alimentaria y producción avícola, agua potable, trabajo y deportes.
En virtud de la revisión de estas dificultades y los compromisos de solución a las mismas, Allende hizo propio un entrañable recuerdo de Hualqui y su historia, al referirse muy coloquialmente al episodio de la “República Independiente”.
“En vista de esa situación, he resuelto que funcionarios responsables de la Oficina de Planificación Regional, más el representante de la CORFO aquí en Concepción, y el Intendente de la Provincia y el Sr. General de Carabineros, estudien un plan para ponerlo en marcha en Hualqui”, sentenció el presidente.
Agregó que el objetivo será que “Hualqui saque provecho real de esta visita que me ha impresionado bastante, al saber que yo soy el segundo Presidente de la República que está en Hualqui, porque el primero fue cuando Hualqui se declaró una República Independiente. De tal manera, que cuando termine mi período y hayamos realizado, como espero con la ayuda de ustedes este plan, estando ya jubilado como Presidente, me voy a venir a vivir acá para ser auténticamente un Presidente de Hualqui”, comentario que generó un cariñoso aplauso por parte de los asistentes.
Tras su discurso, el presidente se retiró del encuentro, recibiendo el cariño de los vecinos, expresado en múltiples obsequios de artesanía y un hermoso canastillo de flores confeccionado por mujeres de la comuna para su esposa, Hortensia Bussi, no sin antes pronunciar sus últimas palabras: “Aquí vino un día el compañero Allende y dijo que se iban a hacer cosas y se han hecho. Por lo tanto, que quede el recuerdo del Primer Presidente, que es compañero de ustedes, que ha venido a esta ciudad. Queridas compañeras y estimados compañeros, me voy gratamente impresionado de este pueblo y me comprometo a preocuparme con interés por ustedes, porque se lo merecen”, expresó el primer mandatario con emoción.
El itinerario del presidente de Salvador Allende por la comuna se completó con una visita a los criaderos de aves (cooperativa) existentes en las afueras de Hualqui, donde el jefe de Estado, junto con conocer dicha experiencia productiva de tipo, pudo también compartir con trabajadores y vecinos del lugar.




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