Una de las bondades del festival Baja Prog de Mexicali, aparte de presenciar conciertos maravillosos de bandas progresivas de todo el orbe, era la posibilidad cierta de convivir durante una semana con una pléyade de músicos de alto nivel.
Esto era perfectamente dable, toda vez que la mayoría de los artistas se hospedaba en el Hotel Araiza, por los encuentros en pasillos, patios o en la propia piscina del lugar eran más que frecuentes.
También estaba la posibilidad de reuniones menos pomposas en casas de buenos amigos de Mexicali, quienes se juntaban cada año, cual “encuentro de compañeros de curso” para platicar de música y disfrutar de una espléndida parrilla estilo cachanilla.
Uno de esos puntos era la casa Raúl Díaz, un entrañable amigo local que cada año nos facilitaba su casa en Villa Nova, no tan lejos del Araiza, para la tradicional fiesta de recibimiento, junto a su familia y amigos.
En 2002, Raúl nos recibió junto a Ergo Sum, agrupación chilena de rock progresivo que, junto a Akinetón Retard, participarían en la versión del Baja Prog de aquel año.
Ahí nos reunimos con Alexandros Tefarikis, Sergio Menares, Sebastián Torrejón, Juan Daniel Ríos y Gonzalo Muga, junto a la ya conocida cofradía de amigos de Méxicali para disfrutar de unas buenas caguamas de cerveza y la infaltable barbacoa.
Por esas cosas de la vida, invitamos a Nik Turner, músico de la banda de culto del space rock Hawkwind, quien había asistido también al festival en calidad de público, aunque durante cada una las jornadas en el Teatro del Estado procedía a amenizar con su saxofón los interludios entre las presentaciones de cada banda.
Para quienes no estén tan familiarizados con la historia de Hawkwind, debo decir que se trata de una agrupación émbolo del sonido de rock espacial formada en Inglaterra, surgida a fines de los años 60’s.

De hecho, fue en 1967 cuando Turner conoció a Dave Brock (líder de la banda) y poco más tarde fue convocado para ser parte del grupo, en el cual destacó por aportar un sonido distintivo con su saxo, flauta y eventuales vocalizaciones, además de su rol de compositor en varios de sus temas clásicos, como es el caso del álbum “In Search of Space”, así como una basta carrera en solitario.
Turner permaneció en Hawkwind desde su formación, en 1969, hasta 1976, año en que fue expulsado. Sin embargo, participó de la época dorada de la banda inglesa, la misma que cobijó a otro reconocido músico de la escena rockera inglesa, como fue Lemmy Kilmister (el mismo que luego brillaría con luces propias en Motorhead).
Las conversaciones con Nik fueron siempre muy amigables. Era un tipo extremadamente simpático, siempre con una sonrisa amplia en su rostro y muy preocupado de las temáticas medioambientales. De hecho, recuerdo, que comentaba que algo que lo motivaba siempre a regresar a México era su deseo de presenciar el paso de las ballenas en las costas de Baja California.
El encuentro con Juan Daniel Ríos, el extrovertido flautista de Ergo Sum, resultó inevitable. En poco rato, ambos músicos se encontraban conversando de instrumentos y afinaciones, por lo que la “impro” o mejor dicho “palomazo” en casa de Villa Nova entre el sonido progresivo chileno y el space rock fluyó de manera mágica entre los aplausos y vítores de los asistentes.
De este memorable encuentro surgió luego la invitación a Turner para participar del show de Ergo Sum. Un pasaje poco recordado de la historia de esta colosal banda de rock progresivo chilena.
Nik Turner murió el 10 de noviembre de 2022, a la edad de 82 años.
JBH![]()




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