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A fondo con Alan Reed

 

Hurgando en el baúl de los recuerdos y los viejos archivos de mi disco duro, me encontré con una entrevista que realicé a fines de los 90’s a Alan Reed, vocalista de la agrupación escocesa Pallas. En esta conversación, Alan entrega sabrosos detalles de los primeros álbumes de la banda, especialmente de “The Sentinel” (1984) y “The Wedge” (1986), dos obras señeras del “Neo Prog”.

 

A principios de la década del 80 un fenómeno peculiar se dio en Inglaterra. El rock progresivo, tendencia musical que había alcanzado su máxima esplendor a mediados de los 70’s, iniciaba un lento proceso de regeneración. Correspondía a una “hornada” de nuevas bandas que debieron batallar duro para abrirse espacio en la espesa selva musical, dominada en aquel entonces por el sonido Disco.

A esta nueva derivación corresponden grupos como Marillion, Twelefth Nigth, Pendragon, IQ y Pallas, quienes se convirtieron inexorablemente en la punta de lanza de un nuevo movimiento al cual se asignó el genérico nombre de “Neo Progresivo“.

Pallas fue uno de los mayores émbolos de esta nueva vertiente. Tras una etapa de silencio luego de su triste separación, el grupo escocés integrado por Alan Reed (voz), Greame Murray (bajo), Niall Mathewsson (guitarras), Ronnie Brown (teclados) y Colin Braser (batería) volvió a las andadas en 1998 con la realización de “Beat The Drum”, un álbum colmado de encanto y con el cual retomó el sitial perdido en la escena progresiva mundial.

En entrevista concedida originalmente a la revista Subterránea (hace ya varios años), y que hemos rescatado para ustedes, Alan Reed nos habla de aspectos nunca antes contados de la historia de Pallas y, particularmente, de sus discos clásicos “The Sentinel” y “The Wedge”, obras señeras y relevantes en la historia del rock progresivo.

– Antes que nada, debo agradecerte Alan por la posibilidad que nos brindas de conversar en extenso contigo, que formas parte de una de las bandas más prestigiosas de la corriente Neo Progresiva.

Alan Reed: Es un placer

– Hablando de trayectorias y registros emblemáticos, quisiera partir este diálogo conociendo algunos aspectos de “The Sentinel” y “The Knightmoves..”, trabajos que son considerados verdaderos “clásicos” de esta vertiente progresiva que surgió a comienzos de la década de los 80’s.

Me reconforta saber que te agraden. The Knightmoves (que fue en realidad un EP, no un álbum) fue concebido como un paso transitorio entre el primer disco de la banda grabado para EMI, “The Sentinel” y el siguiente. Fue justo cuando yo ingresé a la banda, por lo que hubo un cambio en el hecho de introducir mi voz en los fans y también asignar un sentido de dirección.

La idea fue brindar una visión más acuciosa de cómo la banda estaba sonando (la opción de hacerla más pesada y oscura que “The Sentinel” fue desechada). Del mismo modo, reorientar nuestros planes para usar ideas y tecnología más modernas para que de este modo la banda sonara más contemporánea, más bien que no quedáramos atorados en el esquema musical de los 70’s. Creo que “Sanctuary” en particular mostró que haríamos eso sucesivamente.

“The Wedge” fue un posterior desarrollo junto al mismo camino. La idea fue crear algo que definitivamente fuera música rock, moviéndonos a terrenos sin explorar, pero permaneciendo fieles al tipo de influencias que amamos. En ese punto la música rock en general se fue moviendo en círculos cada vez más pequeños, por lo que la idea de incorporar un sonido fresco fue concebida casi como un anatema por parte de la crítica. Nosotros creímos que era posible hacer música energética y aún progresiva.

Decidimos usar nuevas ideas y tecnología –como la habían hecho años atrás Genesis, Led Zeppelin y Pink Floyd), así determinamos seguir nuestro propio camino. Algunas de estos trabajos fueron mejores que otros, pero creo que en general fuimos muy exitosos. El tipo de sonido que desarrollamos fue en muchos aspectos vanguardista con respecto a aquello que nos rodeaba. Esto preparó el terreno que nos habíamos propuesto para consolidarnos.

– ¿Dónde fueron grabados esos álbumes? ¿Podríamos recordar algunos detalles?

“The Knightmoves” fue hecho en Londres, concretamente en Townhouse 1& 2. Este era el mejor estudio en Inglaterra (y probablemente en el mundo). Todos lo que “fueron algo” en la música grabaron allí en ese tiempo.

A modo de ejemplo te diré que cuando estuve allá logre conversar con la gente de Simply Minds, The Cure, GTR y varias personas más. Phil Collins estuvo en la sala contigua grabando “No Jacket Required” (incluso fue a visitarnos con sus chistes a la hora de la comida). Esta fue mi primera experiencia en un estudio grande y fue muy provechosa en la parte educativa.

Lo alquilamos en un precio razonable (también una antigua mesa de control que sólo gente como Peter Gabriel y Kate Bush usaron en ese punto). Tenía su propio programador y fue la pieza más costosa del equipamiento que hubiésemos visto. Es sorprendente como cuestiones lejanas llegan a la mente….

“The Wedge” fue grabado en varios lugares. Primero que nada, quiero decir que gastamos tres semanas llevando la batería al Townhouse 3 en Londres. Originalmente este estudio se llamaba Ramport, cuando le pertenecía a The Who. Fuimos entonces a The Wool Hall, que queda cerca del histórico barrio de Bath. Se nos terminó el tiempo el tiempo en el estudio y nos habíamos terminado el disco, así que estuvimos vagando un par de semanas por diferentes estudios en Londres intentando dar con el mejor antes que se nos acabará el dinero. En el día del “Live Acid” entramos en un estudio a un par de millas del estadio de Wembley –se podía oír a la muchedumbre gritando, parecíamos de otro lugar. Me sentí muy sólo entonces-.

Al final del día caí al hospital producto de un agotamiento nervioso. Al final recuerdo que hicimos una sesión de dos días sumamente largos (sin detenernos para dormir), podría decirse que estuvimos al filo de la resistencia. Niall se quedó dormido en medio de un coro y yo tuve que despertarlo la parte final de guitarra en “Just a Memory”. Yo estaba todavía grabando el coro para “Throwing stones..” cuando el sol aparecía en el último día…Eran días felices!!

– Podrías llevarnos a los inicios de Pallas y decirnos cómo se gestó la idea de formar la agrupación. Sé que tu ingresaste posteriormente al grupo, pero estoy seguro que manejas algunos antecedentes. ¿Cómo llegaste al grupo?

La historia de Pallas comenzó mucho antes que yo ingresará al grupo. Se inicia con Graeme y Derek Forman, junto con otros amigos que iniciaron una banda llamada Rainbow, cuando ellos estaban todavía el colegio (creo que en 1974). Tuvieron que cambiar el nombre ciertamente cuando Ritchie Blackmore decidió llamar así a su banda.

Ellos lanzaron algunos nombres al aire y uno de esos fue Pallas. Actualmente es una versión más corta del nombre de la diosa griega de la guerra y la sabiduría llamada Pallas Atenea, también conocida como Minerva o Athena.

En 1980, la formación que llegó a grabar “The Sentinel” estuvo tocando en Inglaterra y ejecutando también un gran número de sus grandes canciones al lado de material como “Supper’s Ready”, “Heart of the Sunrise”, “Echoes” o “Burn”.

En Escocia, no hubieses conseguido verlos. Cada uno de ellos tocaba fuera de mercado (en clubes pequeños). Yo me sentí muy afortunado de verlos un par de veces en pequeños sitios de reunión.

Euan (el vocalista) era un “espantoso” artista. Él era como una mezcla entre Iggy pop y Alice Cooper. Acostumbraba toser sangre durante “Crown of Thorns”, incluso la banda no tocaba “The Ripper” porque él había adoptado la idea de herirse a sí mismo cuando tocaban esa canción (se cortaba sus muñecas con un cuchillo).

Ellos sólo hicieron el álbum en directo “Arrive Alive” y luego pusieron las cosas en equilibrio. Fue muy extraño encontrarme a mí mismo formando parte de la banda tras la partida de Euan.

¿Hasta qué punto llegó la popularidad de Pallas?

En ese tiempo fuimos una banda muy popular. La única banda progresiva de los años 80’s que obtuvo un contrato mayor, aparte de Marillion (con quienes estuvimos en el mismo sello). Hicimos cerca de 100 presentaciones al año en Inglaterra y nuestras producciones obtuvieron honrosas distinciones en los charts. Estuvimos, sin duda, en el camino de los grandes. Los álbumes no tuvieron mucho apoyo fuera de Inglaterra, pero aún así nuestro buzón estuvo siempre lleno de pedidos y correspondencias de todo el planeta. Antes de separarnos de EMI pudimos consolidarnos en la mayor parte de Europa.

– A eso quería llegar. No cabe duda que fueron y siguen siendo una banda de culto. Sin embargo, podrías explicarnos por qué una agrupación de tanta calidad y prestigio dejó sólo un par de álbumes antes de su separación.

Para comenzar diría que se debió principalmente al dinero. No teníamos ninguno, y ciertamente se fue haciendo cada vez más difícil mantenernos en forma adecuada. El rompimiento con EMI había sido una experiencia difícil, todo el tiempo llegábamos cerca de la obtención de un nuevo contrato, pero alguna cosa resultaba mal y al final nada sucedía.

Yo me di cuenta que esta situación se estaba tornando demasiado tensa y decidimos que necesitábamos parar y hacer otra durante un tiempo. Cada uno tomó rumbos distintos, pero eventualmente nos encontramos juntos otra vez haciendo cosas nuevas. Creemos que esa vieja magia siempre estuvo ahí, esperando por nosotros, por lo que optamos por hacer un nuevo álbum. Esto nos tomó un tiempo bastante considerable desde que lo planeamos. Probablemente grabamos (y descartamos) dos buenos álbumes a través de los años.

– Debes sentirte muy orgulloso de lo vivido en Pallas

El ser parte de Pallas es algo muy especial para mí. Es como si esto hubiese sido predestinado (aunque no creo mucho en esas cosas). Yo originalmente quería ser un bajista, no un vocalista. Mi héroe de siempre fue Geddy Lee. Pero cuando llegó la oportunidad de entrar a Pallas, me pareció que esa faceta era la correcta. Lo sentí como algo perfectamente natural.

Fui un fan de la banda y sentí que conocía exactamente lo que ellos necesitaban. Debo decir que encontré en ellos a gente muy sencilla y amigable. Fue como formar parte de una familia y esto algo que es imposible de imaginar cuando no eres parte de ello. Aparte de esto, encuentro increíble que formé parte de algo que todavía permanece en la mente de mucha gente. Aun el material de Pallas en el cual yo no estuve es especial para mí. Puedo disfrutar de él porque soy parte de un todo mayor que es la banda. El grupo es una cuestión mucho más grande que cualquier idea individual de quienes formamos parte de ella.

– “Beat the Drum” fue también un álbum muy especial. Se generó una mezcla acertada, me parece, entre los ritmos dinámicos, las guitarras incisivas y una extraordinaria fuerza vocal. Sinceramente creo que fue un buen apronte para el nuevo milenio y lo que vendría más adelante.

Creo que este álbum encuentró un balance entre la grandeza de “Sentinel” y la franqueza y accesibilidad de “The Wedge”. Suena como nosotros, que es la mejor cosa. Estamos muy complacidos con el camino que tomamos. Es muy difícil obtener el sentido del producto final cuando tu estás trabajando en él, pero este trabajo nos hace ver que estamos claramente bien balanceados en términos de cómo la totalidad de los temas lograron un buen objetivo.

– ¿Cómo fue el proceso compositivo de “Beat the Drum”? Pregunto esto porque sería interesante conocer la experiencia de juntarse a escribir música nuevamente luego de la etapa de separación que vivió Pallas.

Lo escribimos juntos, particularmente los otros cuatro integrantes. Cada uno colocó todas las ideas en un tape para actuar como una especie de “banco de ideas” las cuales pudimos analizar desde sus esquemas hasta las canciones propiamente tales. También trabajamos en forma individual, escribiendo ideas para luego debatirlas con los demás integrantes, adaptando y desarrollando las concepciones hasta llegar al producto final. Casi todas las canciones de Pallas son composiciones grupales porque aún cuando la idea original fuese de una persona, ésta es completamente cambiada con el tiempo por el resto de la banda. Por ejemplo, yo escribí la sección original para la obertura como vocalista basado en partes de guitarras de 12 cuerdas.

El resto de la banda cambió esto hacia una composición basada en teclados y entonces desarrollamos otros 7 minutos en vez de la idea original de dos minutos. También escribí “Hide and Seek” como una corta canción en base de teclados, mientras que los demás integrantes la desarrollaron como una corta canción también, pero basada en guitarras. “Fragmente of Suns” asomó como la outro de “Beat the Drum”, pero Graeme usó las letras que yo había escrito para los coros de una canción que finalmente no usamos y se convirtió en el primer verso. Como ves es un negocio lento y complicado

– Una de las cosas que más llama la atención es que cuestiones como la estructura melódica, el acento épico y las baladas plenas de emoción siguen presentes en tu música. En ese sentido, ¿cuál crees que es la gran virtud del grupo?

Creo que la gran virtud es que esta es una BANDA. Aquí no hay un individuo más importante que otros, así que cada uno de nosotros hace lo mejor de sí en pos del resultado final.

Nosotros intercambiamos palabras muchas veces, pero no caemos en el infantilismo de decir que yo hice esto u lo otro. Lo otro es que somos nosotros los que escribimos las canciones. A pesar de que queremos que nuestra música vaya cambiando, también deseamos mantener una fuerte estructura melódica. Nosotros no hacemos solos de guitarras o teclados sólo porque consideramos que son parte de género. No podemos hacer canciones de 10 o más minutos cuando la idea está planeada para 3 minutos, tampoco introducimos “pedacitos” para el sólo hecho de hacernos sonar más sagaces. 

– A propósito, ¿Qué tipo de cosas inspiran a Alan Reed?

Todas las cosas de la actualidad. Creo que la vida diaria tiene muchas facetas las cuales pueden ser grandes conceptos o fantasías profundas y emocionales. Musicalmente, me inspiran cosas que tan sólo suceden cuando tocó guitarras o teclados, y algunas veces soy capaz de perseguir esas situaciones al punto que puedo hacer que el resto de los miembros se interesen por desarrollarlas. O bien escucho algo de los que ellos han hecho y esto me da ideas de cómo entenderlas.

– Te voy a llevar a lo conceptual. Inglaterra fue en cierto modo la cuna del Rock Progresivo. De hecho, las bandas británicas dominaron la escena progresiva mundial en los 70’s y 80’s. Sin duda fue una relación causa-efecto perfectamente entendible. En dicho contexto, ¿qué opinas de llamado sonido “Neo” inglés y el rótulo acuñado posteriormente?

Creo que mucho de este sonido es bastante derivativo. Es más que nada un cliché el hecho de que necesitas un sintetizador que toque arpegios, algunos coros de Mellotron, guitarras a lo Steve Hackett y un vocalista haciendo una mala copia de los primeros tiempos de Peter Gabriel.

El término Neo Progresivo tiene una mala reputación considerable entre mucha gente. Parte de esta música es simplemente espantosa, pero algunas bandas de esta época han desarrollado una fuerte identidad y han hecho música que ha perdurado en su propio camino. Pallas estuvo siempre en el filo de la escena. Nunca nos sentimos realmente parte de esto. Fue realmente una cosa muy británica.

Creo que nuestra audiencia está más orientada al rock. Apuntamos a los fans de Led Zeppelin y Rush, así como Genesis. De hecho, una vez vi una definición de Pallas en una lista de bandas progresivas que decía: Pallas, Heavy Metal disfrazado. También vi una review en el Baja Prog que nos describía como una banda Pop-Heavy-Rock. El autor no gustó mucho de todo lo que vio en el festival.

Para mí, en la música siempre hay sólo dos cosas (country y western), buena y mala música. Y eso es válido para todo género. Tú pagas tu dinero y aceptas tus gustos. Sólo tú puedes decidir qué te gusta y qué no.

– Alan, desafortunadamente hemos llegado al final de esta conversación. Valoro tu gentileza y sinceridad.

Muchas gracias Juan

JB

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